viernes, 18 de noviembre de 2016

Fotomatón (Seis instantáneas para una derrota)

I

Una fotografía cubierta
de polvo y restos seminales.


II

Las paredes y su amarillento rastro
de nicotina y abandono.


III

Bolsas de basura acumuladas
en el hueco vacío de la cama.


IV

Rastro de sangre en la bañera
tintando cabellos olvidados.


V

Todas las palabras
                huyendo
                           del
                               folio.


VI

Todos los poemas
que no escribiré.



jueves, 16 de junio de 2016

Exabrupto panfletario.

Contra la opresión,
                            Poesía.
Contra la injusticia,
                            Poesía.
Contra el hambre,
                            Poesía.
Contra el dolor,
                            Poesía.

¿Y contra la poesía?

Contra la poesía,
nada mejor que una
                            Antología.

miércoles, 25 de mayo de 2016

GANG BANG

En la boca
            de
                dos
                     en
                         dos


(la marea de saliva
en un vaivén ansioso)

Uno en
            cada
                        mano

(bien sujetos por la base,
el pulgar acariciando la punta suave)

Los ojos entrecerrados, 
brillantes, satisfechos,
como diciendo…


¡qué feliz me haces papi
            cuando recoges el salón
                     y encuentras todos mis
                            chupetes!

lunes, 4 de abril de 2016

sin título

Aprendí pronto
a no levantar la mano cuando
sabía la respuesta.

No pesaba tanto
la satisfacción del profesor
como la soledad
del recreo.

martes, 8 de marzo de 2016

Una de rabas

Llegabas a casa de madrugada,
a la hora del tercer sueño,
justo cuando estaba a punto de besar
a la princesa.
Aunque tratabas de no hacer ruido
te traicionaba el pestillo,
la tabla que crujía justo en la entrada,
la respiración fatigada.
 Te oía llegar a la cocina,
derrumbarte en una silla
y encender un ducados.
Yo me levantaba a abrazarte,
Y respiraba aquella mezcla de olores:
sardinas asadas, rabas,
aceite quemado, humo,
tabaco, sudor…
un olor que, desde entonces, 
asocio a la dignidad.
Te preguntaba qué tal
y tú, como siempre, me respondías
con un escueto:
“Bien. Cansada”.
Me dabas un beso y yo
volvía al sueño.
Volvía a luchar contra dragones,
a rescatar princesas…
Han pasado veinte años,
y aquel olor aún está fresco
en mi memoria.
Pero ahora comprendo la verdad.
Tú eras la heroína que derrotaba
día a día
al dragón, para rescatar y proteger
a un pobre príncipe desteñido.
 El mismo que hoy te dice
gracias.

martes, 12 de enero de 2016

Minerva.

Me estás robando
los mejores versos
entre llantos y
pañales sucios.
Es tu forma de
recordarme
que tú eres
mi mejor poema.

jueves, 17 de diciembre de 2015